Herman Haugen marcó el empate en el minuto 90 y el Viking dejó en 3-3 su duelo contra el Bayern Múnich por la Liga de Campeones, una noche que quedará como una de las más memorables en la historia del club.
Harry Kane anotó dos goles y participó de forma decisiva en el tercero, obra de Luis Díaz. El Bayern remontó un marcador de 2-0 en contra y se puso arriba en los minutos finales, pero una innecesaria tarjeta roja para Michael Olise en el minuto 73 volvió a cambiar el rumbo del partido.
Un empate en el último suspiro
Con el reloj en contra, el incansable capitán del Viking, Zlotka Tripic, centró al área y Haugen, producto de la cantera del club, se elevó en el segundo palo. El balón entró tras rebotar en el hombro del defensor, aunque a la afición local eso no le importó en lo más mínimo.
Sorpresa al inicio y golpe antes del descanso
El Viking se adelantó apenas a los 70 segundos, cuando Gianni Stensness conectó un cabezazo tras un tiro de esquina. Poco antes del descanso, a falta de siete minutos, el equipo noruego golpeó a la defensa del Bayern con un contragolpe que Peter Christiansen finalizó con una gran jugada colectiva.
La reacción del Bayern
Al inicio de la segunda mitad, Kane descontó desde el punto penal tras una falta de Haugen sobre Joshua Kimmich dentro del área, decisión confirmada tras una revisión del VAR. Al minuto 60, el capitán inglés volvió a aparecer, esta vez de cabeza, para rematar un centro de Kimmich. Con ese tanto, Kane sumó su gol número nueve consecutivo en la Liga de Campeones.
Al minuto 71, el Bayern se fue arriba. Kane desvió el balón hacia Laimer, quien habilitó a Díaz para definir. Sin embargo, el conjunto bávaro no logró sostener la ventaja.